Mientras Portugal se niega a ser rescatada y pone en peligro la estabilidad del Euro, nosotros seguimos con nuestra lucha de inflar la bolsa antes de las temidas elecciones para los socialistas, que ven como sus fortines van a ser saqueados al igual que han ido haciendo ellos a lo largo de sus gobiernos.
Todo lo que está ocurriendo es fruto de su imaginación, nada tiene que ver con la realidad económica del país que cada vez se encuentra más lejos de la recuperación a pesar de seguir y continuar con la canción de los brotes verdes tan cacareados durante los últimos dos años.
A partir de ahora y si nadie lo remedia seremos los siguientes en estar en el punto de mira de los especuladores de la deuda.
No hemos convertido por meritos propios en una comunidad de vecinos llena de derramas, paro, deuda, inflación, déficit y demás elementos básicos para el desarrollo económico están a años luz de ser positivos para crecer.
Como ya ocurrió en el 2008 con el estallido de las subprime y en este caso los estados en lugar de los bancos, son los que se van a convertir en los próximos Lethman Brothers, ya que esa deuda generada por las hipotecas basura ha sido adquirida por todos a través de las diferentes inyecciones de liquidez para evitar la quiebra de las entidades. Vamos que han pasado la patata caliente al ciudadano para que sea él a través de sus impuestos y trabajo el que se haga cargo de la deuda y no del beneficio obtenido por estos sinvergüenzas, mientras cada día que pasa somos más pobres y se nos quitan derechos o lo que ellos llaman sociedad del bienestar.
Así luego sale el Botín dando una palmadita al otro, si yo me hundo te hundes conmigo.