Si estar en la unidad monetaria significa que la gente tenga que perder su empleo.
Significa que tengamos que perder nuestro bienestar.
Significa pagar más por menos.
Significa que con nuestros dineros se tape el agujero que crearon los bancos y permitirles seguir subsistiendo y pagar dos veces por lo mismo.
Significa que se tenga que perder la casa propia y la de aquellos que avalaron sin posibilidad de comenzar de nuevo.
¿Para qué demonios queremos el euro?
Esto no tiene ni un ápice de sentido común. Vamos a destruir todo por lo que hemos luchado y trabajado estos años por el emperramiento de unos políticos que no ven más allá de un sueldo vitalicio y unas ventajas que ningún ciudadano tiene. Dejemos de ser rehenes y hagamos como ha sucedido a lo largo de la historia del mundo un cambio sin pensar en lo que perdemos sino en lo que dejaremos de perder.
Toda civilización tiene su final y a nosotros nos toca ahora cambiar lo que no funciona y que esta enquistado por la gracia de un sistema totalmente quebrado no solo en economía sino el ideas y sociedad.
Somos presos de nuestro inmovilismo y así se lo ponemos todo demasiado fácil a los que tienen el poder.