La bicefalia a la que se enfrenta este país desde hace mas de un siglo, lo ha convertido en el hazmerreir del mundo en la última década, y más concretamente
desde hace 4 años, donde empezamos a ser conscientes de una manera u otra de
que este sistema no funciona, que algo no va bien y sobre todo que no podemos
seguir siendo presos de ideales caducos que al final solo sirven para ver a los
mismos legislación tras legislación vendiendo la mentira como forma de gobernar pero que les sirve para blindarse en sus
cargos a cambio de empobrecernos mediante corrupción derivada de licitaciones que empiezan en A y terminan en B o privatizaciones sobre
servicios que ya se pagan vía impuestos, para posteriormente, colocarse en esa
empresa beneficiada, todos sabemos que la luz, el gas, las telecomunicaciones
son sus lugares de retiro dorado y eso tenemos que pagarlo los demás.
A este país no le sirve una reforma, comprar muebles nuevos,
tirar el tabique o simplemente cambiar la
cocina, está podrido desde los cimientos y sale más rentable tirarlo empezando
de nuevo, creando esa igualdad que nos predican pero que en realidad son solo palabras
que les permiten mentir, porque el que
habla sin perder nada a cambio se puede dar el lujo de hacerlo.
Está en nuestras manos proveer de un futuro digno a nuestros padres, hijos, hermanos y amigos.
Está en nuestras manos proveer de un futuro digno a nuestros padres, hijos, hermanos y amigos.
El mayor enemigo es uno mismo por engañarse y dejarse engañar.
Nos toca mover a nosotros, porque las figuras no temblaran al
sacrificar los peones que sean necesarios para mantenerse en su sitio sin
arriesgar su tranquilidad y privilegios heredados por la gracia de Dios que no la nuestra.