El miedo va por barrios y últimamente nos estamos exentos de
tener bandazos económicos, sociales y terroristas.
Un coctel agitado con la indignación y corrupción diaria a
la que nos están sometiendo y que convierte la supervivencia de los que nos han
metido en una espiral de deuda infinita en una autentica bomba de relojería a
punto de reventar.
La onda expansiva terminara arrasando el estado del
bienestar y derechos adquiridos a lo largo del último siglo todo con el beneplácito
de aquellos que dicen servir para al final servirse de lo de todos.
Lo que nos quitan a nosotros se lo reparten ellos,
banqueros, políticos y lobbies empresariales a punto de firmar el ultimo
tratado de esclavitud de la sociedad mediante un nuevo sistema de libre
comercio