lunes, 13 de febrero de 2017

LA LA LAND

Mientras se jactan diciendo que esto de la crisis ya es agua pasada, no dejamos de ver como día si y día también nos sacan por medio de organismos oficiales de la burbuja ilusionista a la que someten al ciudadano con las artes mágicas de la contabilidad creativa, esa que es la que desarrollan desde que estallo la crisis.

Se encargan de recordarnos que lo de la pensión no es un derecho sino una quimera de la que en cualquier momento nos despertaremos al no disponer de recursos para mantenerlas ni por hucha ni por ingresos. La sanidad, educación y cualquier cosa que tenga como funcionamiento publico los impuestos se graban con nuevos impuestos que se crean, pero la realidad es que lo único que pretenden es seguir chupando de los que trabajan para mantener dietas y privilegios que están más en un contexto de esclavitud laboral que en lo mal llamado bienestar.

Se quedaran los que dejemos que se queden, pero que hace falta una fórmula que permita solo alcanzar los puestos de responsabilidad aquellos que demuestren las suficientes dotes para realizarlos.

No puede ser que tengamos ministros, diputados y senadores que como único merito en su CV este el carnet de militante de un partido y no un máster o carrera.


Si se permite dirigir a cualquiera un país el resultado es el que vemos, pero si además de eso se permite la doble vara de medir judicial ya la impunidad se convierte en doctrina y sostiene la corrupción como forma de democracia que no de bienestar.
Dar la espalda a lo que te perjudica no es populismo es defender tus derechos obtenidos y el de tus hijos con el esfuerzo del día a día para salvaguardar la herencia de aquellos que ya sufrieron y lucharon por los mismos.
Se lleva desmantelando la sociedad del bienestar desde que estallo la crisis, todo con el único objetivo de mantener el sistema dual de esclavo y amo.