Que el BCE compre deuda ya es una anécdota más a sumar a los
despropósitos que se han realizado a lo largo de esta crisis. La necedad ha prevalecido
sobre el sentido común. El daño ya está hecho.
Solo se pretende dilatar el fin de una economía que nació rota
de inicio (Euro) y que solo sobrevive por medio de papel fiduciario para al
final terminar con la riqueza de todos mediante la depreciación e impuestos,
junto con el famoso IPC (Impuesto para el consumo).
La incapacidad de generar riqueza es proporcional a la
inmundicia financiera que nos rodea y que ha convertido la economía en algo así
como la quimera de los que quieren pero no pueden. La eliminación de la clase
media se ha puesto en marcha.
Estos mamones que siguen sobreviviendo por medio del dinero
de todos solo esperan las revueltas para poder tomar definitivamente el poder
en el país. Tiempo al tiempo.
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