Ni la reforma laboral, ni la reestructuración financiera, ni
si quiera los recortes van a poder incrementar el empleo a corto plazo y si
destruirlo.
Sabemos que desde hace 4 años vivimos en una dinámica de
ahorro por falta de crédito, ese que los bancos utilizan para apalancar toda su
deuda tanto en capital (provisiones) como en tiempo. El coste para el ciudadano
se traduce en perdida de bienestar, servicios e incremento de impuestos, con lo
que la función de consumo domestico o lo que es lo mismo crecimiento de la economía
esta finiquitado.
A parte el crédito no fluye por una razón obvia ya que el
que más o el que menos está endeudado y no dispone de ahorros o propiedades con
las que adquirir esos créditos.
Todo está diseñado de manera que la perdida de dinero para
el ciudadano sea progresiva en tiempo, véase incremento en los vencimientos de
las deudas pero a su vez las constantes inyecciones de capital que lanzan los
Bancos Centrales hacen que el valor del capital se diluya proporcionalmente, caso general en todo el mundo, utilizar el endeudamiento como forma de
continuidad pero a la larga es imposible pagar la ingente cantidad de esa deuda.
Vamos hacia la liquidación de la sociedad de consumo para
convertirla en la sociedad de los esclavos, como a lo largo de nuestra historia
en la que pagabas por labrar el campo.
El fin del capitalismo ya que se ha devorado por exceso.
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